
Salir a las 20:00 de trabajar para llegar a un concierto que empieza a las 20:00, llegar a las 20:26 a tu butaca y que Maria Rodés salga a tocar su primera canción, no me negaréis que es un buen augurio.

Pasearse durante poco más de una hora por su "Una forma de hablar", alguna versión de Anímic y alguna otra donde nos regala un dulce francés de principiante, sin olvidarse del "Que será", es pasar un magnífico rato escuchando uno de los mejores nacionales que ha dejado este ya lejano 2010. (ver listado http://eldesvandelsrsommer.blogspot.com/2011/01/lo-musica-que-mas-nos-ha-gustado-del.html).
Irse a casa después de charlar un rato con una simpática María con un CD firmado y tuneado por ella, con una sonrisa de oreja a oreja, te hace pensar en lo mal que lo veías a las 20:01 cuando dabas el primer paso fuera del curro.
